Galletas Polen lleva desde 1957 fabricando galletas y barquillos artesanos en Zaragoza, y hoy la dirige la tercera generación de la familia. Su primera generación creó tipos de galleta que se han quedado en el lenguaje común del sector: el boer, el abanico, el barquillo. Esos nombres nacieron aquí.
Su gama son barquillos en cuatro formatos —abanicos, cubanos, neulas y canutillos—, boers, galletas horneadas como paciencias, caprichos y galletas de té, y especialidades aragonesas como las Frutas de Aragón y las cerezas al marrasquino.
Lo que los distingue es el chocolate: lo amasan, refinan y conchan ellos mismos, más de dos mil kilos al día, y de ahí sale el sabor Polen. Trabajan bajo pedido, sin stock, para que la galleta salga recién horneada. Norma FSSC 22000 y exportación a más de treinta países.